La Audiencia Provincial de Cantabria ha dictado sentencia contra cinco personas —dos hombres y tres mujeres— por urdir un falso accidente de tráfico con el objetivo de cobrar indemnizaciones indebidas de sus respectivas aseguradoras. El tribunal ha declarado probado que los acusados actuaron de mutuo acuerdo para simular una colisión entre dos vehículos, fingiendo lesiones y reclamando compensaciones económicas por daños inexistentes.
Según los hechos probados, los implicados prepararon un parte amistoso en el que se reflejaba un supuesto impacto entre los coches de dos de los acusados. A continuación, los ocupantes del vehículo que se presentaba como “víctima” formularon reclamaciones de indemnización ante la compañía aseguradora del otro coche, alegando diversas lesiones derivadas del falso siniestro.
La aseguradora, confiando en la veracidad del accidente, abonó un total de 12.277 € a tres de los implicados. Sin embargo, las incoherencias detectadas en una de las reclamaciones llevaron a la entidad a investigar el caso y a denegar una nueva indemnización de 6.000 € que solicitaba otra de las acusadas. Esta última demandó a la compañía, pero el juez desestimó la acción al descubrir la simulación y la fabricación del accidente.
La resolución judicial califica los hechos como un plan delictivo conjunto de estafa y falsedad documental, agravado por el intento de engañar también al órgano judicial mediante una reclamación procesal fraudulenta. En consecuencia, la Sección Primera de la Audiencia ha impuesto:
- A tres de los acusados, penas de 1 año y 6 meses de prisión y 1.440 € de multa como autores de un delito de falsedad en concurso con estafa procesal en grado de tentativa.
- A los otros dos participantes, 1 año de prisión y 1.080 € de multa por estafa y falsedad documental.
Además, el tribunal condena solidariamente a los cinco implicados a reintegrar los 12.277 € percibidos ilícitamente a la compañía aseguradora.
Este caso refleja cómo las aseguradoras y los tribunales intensifican el control sobre los fraudes de siniestros simulados, un fenómeno que, según datos del sector, sigue siendo una de las principales preocupaciones en materia de responsabilidad civil y seguros de automóviles.