El Tribunal Supremo ha ratificado la sentencia que obliga a la propietaria de un pastor alemán y a su aseguradora a pagar una indemnización de 298.977 euros a un hombre que sufrió la amputación de un dedo tras ser mordido por el animal. La resolución del Alto Tribunal aclara además que el afectado no actuó con imprudencia al levantar a su perro para protegerlo del ataque.
Los hechos: un paseo que terminó en tragedia
El incidente ocurrió cuando la víctima paseaba con su bichón maltés. El pequeño perro, que caminaba suelto, cruzó la calle hacia un pastor alemán conducido por el hijo de su propietaria. Al percatarse, el pastor alemán reaccionó de forma agresiva y comenzó a perseguirlo. En un intento por proteger a su mascota, el dueño del bichón la tomó en brazos, momento en que el pastor alemán lo mordió causándole una grave lesión en la mano que derivó en la amputación del dedo anular.
Primera condena y posterior revisión
Un juzgado de Primera Instancia determinó que la dueña del pastor alemán y su aseguradora eran únicamente responsables del ataque, imponiendo una indemnización cercana a 300.000 euros por los daños físicos y morales sufridos. Sin embargo, la Audiencia Provincial de Barcelona revisó la decisión y redujo la cantidad a la mitad, considerando que existía responsabilidad compartida entre el propietario del bichón maltés y la del pastor alemán.
Según el tribunal provincial, el afectado contribuyó al accidente al coger en brazos a su perro durante la agresión, lo que consideraron una reacción poco prudente que facilitó la mordida.
El Supremo descarta culpa de la víctima
No obstante, la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo rechazó ese razonamiento. En su fallo, los magistrados subrayan que la acción del afectado fue una “reacción lógica y previsible” ante el peligro inminente. El tribunal destacó que el artículo 1905 del Código Civil atribuye al propietario de un animal la responsabilidad objetiva por los daños que este cause, salvo supuestos excepcionales de fuerza mayor.
La sentencia concluye que la única causa eficiente del daño fue la falta de control y de bozal del pastor alemán, por lo que mantiene la responsabilidad íntegra en la propietaria del can y su aseguradora.
Implicaciones legales del fallo
Este fallo del Tribunal Supremo refuerza el principio de responsabilidad objetiva del dueño de un animal en casos de mordedura o ataque. Además, sienta un precedente relevante en materia de indemnizaciones por agresiones de perros, al dejar claro que las reacciones de autoprotección o de defensa del propio animal no pueden considerarse comportamientos negligentes.