Perdón judicial de más de 142.000 € a un hombre en insolvencia por ludopatía gracias a la Ley de Segunda Oportunidad

Perdón judicial de más de 142.000 € a un hombre en insolvencia por ludopatía gracias a la Ley de Segunda Oportunidad

Un Juzgado de lo Mercantil de Granada ha concedido recientemente la exoneración de una deuda de 142.318 € a un ciudadano que atravesaba una grave situación de insolvencia económica. El procedimiento se resolvió favorablemente tras confirmarse que el solicitante actuó en todo momento con buena fe y cumplía todos los requisitos que exige la Ley de la Segunda Oportunidad.

Este caso refleja la función esencial de este mecanismo legal, que permite a particulares y autónomos empezar de nuevo cuando se ven atrapados en un entramado de deudas imposibles de asumir.

Una cadena de acontecimientos que derivó en el endeudamiento

El beneficiario del perdón judicial era un profesional del sector de la ingeniería con una trayectoria estable en Lleida. Sin embargo, a partir de 2012 comenzó a sufrir problemas económicos y un profundo deterioro emocional derivado del estrés laboral, lo que desembocó en una depresión severa.

Durante ese periodo, el afectado solicitó diferentes préstamos para hacer frente a sus gastos, entre ellos los originados por su tratamiento médico. La situación se complicó cuando desarrolló una adicción al juego y las apuestas, perdiendo cantidades importantes de dinero e incluso siendo víctima de una estafa.

Sin ingresos regulares y con su estabilidad totalmente comprometida, el hombre llegó a vender sus propiedades para intentar pagar sus deudas. No obstante, su esfuerzo resultó insuficiente y finalmente se quedó sin recursos.

La Ley de la Segunda Oportunidad como herramienta de reinicio

Casos como este ponen de manifiesto la importancia social de la Ley de la Segunda Oportunidad, un instrumento jurídico orientado a liberar del endeudamiento excesivo a personas físicas que hayan actuado con transparencia y sin ánimo de fraude. Este mecanismo no solo representa un alivio financiero, sino también una vía hacia la recuperación emocional y profesional, especialmente en situaciones en las que problemas personales, como la ludopatía o la enfermedad mental, derivan en un colap