Pasajeros de Rodalies: riesgos al viajar en autocar con menos descansos obligatorios

Pasajeros de Rodalies: riesgos al viajar en autocar con menos descansos obligatorios

El Gobierno flexibilizó los tiempos de conducción de los autobuses sustitutorios de Rodalies, reduciendo los descansos y aumentando el riesgo para los pasajeros.

Los miles de usuarios que se vieron obligados a abandonar el tren y subir a un autocar alternativo por los fallos de Rodalies en Barcelona lo hicieron en un contexto de seguridad reducida. El Ministerio de Transportes aprobó una excepción temporal al Reglamento (CE) 561/2006, permitiendo que los conductores de estos servicios condujeran más horas y descansaran menos de lo habitual. Aunque la medida tenía cobertura legal y un periodo de aplicación muy limitado, supuso incrementar el riesgo derivado de la fatiga del conductor en un transporte ya de por sí masificado.

Qué exige el Reglamento 561/2006 sobre tiempos de conducción y descanso

El Reglamento (CE) 561/2006 fija los tiempos máximos de conducción, las pausas y los periodos mínimos de descanso para los conductores profesionales de mercancías y viajeros, con el objetivo de mejorar la seguridad vial. En condiciones ordinarias, la conducción diaria se limita a 9 horas, la semanal a 56 horas y el cómputo bisemanal a 90 horas, exigiéndose además un descanso diario mínimo de 11 horas. Estas limitaciones nacen de la evidencia de que la fatiga del conductor es un factor determinante en numerosos accidentes de autocar, razón por la que el control horario se considera una herramienta esencial de prevención.

La resolución de 22 de enero de 2026: más horas al volante y menos descanso

Tras la suspensión masiva de los servicios de Rodalies de Catalunya, que desplazan en torno a 400.000 pasajeros diarios, el Ministerio de Transportes decidió flexibilizar de forma extraordinaria estas normas. La Resolución de 22 de enero de 2026 exceptuó temporalmente a los servicios alternativos de transporte de viajeros del cumplimiento de varios preceptos del Reglamento 561/2006. En la práctica, se amplió el límite de conducción diaria de 9 a 11 horas, el límite semanal de 56 a 60 horas y el bisemanal de 90 a 120 horas, reduciendo al mismo tiempo el descanso diario mínimo de 11 a 9 horas.

Esta exención se aplicó desde las 00:00 horas del miércoles 21 de enero hasta las 23:59 del domingo 25 de enero de 2026, y afectó exclusivamente a los conductores que prestaron servicios alternativos de transporte por carretera requeridos ante la interrupción de Rodalies. Para poder acogerse a la medida, los operadores debían comunicar las matrículas de los vehículos a la administración autonómica competente, y los conductores debían indicar en los libros de ruta que se trataba de “servicios Rodalies de Cataluña”.

Cómo afecta esta flexibilización a la seguridad de los pasajeros de Rodalies

Aunque la posibilidad de adoptar excepciones temporales está prevista en el propio Reglamento para casos de urgencia, la consecuencia directa es una disminución de los márgenes de seguridad diseñados frente a la fatiga. Al permitir jornadas de conducción más largas y descansos más cortos, se incrementa el riesgo de errores humanos, pérdida de atención y tiempos de reacción más lentos, precisamente en servicios que sustituían a un transporte ferroviario masivo. En el caso de Rodalies, los pasajeros no sólo sufrieron la interrupción del tren, sino que se vieron obligados a viajar en autocares con unos estándares de descanso del conductor inferiores a los que se aplican en condiciones normales.

Qué pueden reclamar los pasajeros afectados por los fallos de Rodalies

Los usuarios perjudicados por la suspensión del servicio de Rodalies y el uso obligado de autocares alternativos pueden encontrarse ante distintos escenarios jurídicos. Entre otros, puede analizarse:​

  • Si existió un incumplimiento contractual por parte del operador ferroviario en términos de puntualidad, cancelación o calidad del servicio.
  • Si se produjeron daños personales o materiales durante los desplazamientos alternativos en autobús, y qué cobertura ofrecen los seguros obligatorios del transportista.
  • Si la aplicación de la excepción de tiempos de conducción y descanso influyó o pudo influir en un siniestro concreto, lo que podría dar lugar a responsabilidades adicionales de la Administración o del operador.

Cada caso requiere un estudio individualizado de billetes, comunicaciones, partes de incidencia, atestados y pólizas de seguro, así como de la normativa específica aplicable al transporte ferroviario y por carretera.​

Por qué contar con abogados especialistas en transporte y seguros

La combinación de fallos en un servicio ferroviario esencial, medidas excepcionales en el transporte por carretera y posibles daños a los pasajeros configura un escenario jurídico complejo. Un despacho especializado en seguros, bancario y responsabilidad civil puede valorar si existen derechos de indemnización por retrasos, cancelaciones, daños personales o perjuicios económicos derivados de la situación vivida en Rodalies. Además, resulta clave contar con asesoramiento técnico que conozca en profundidad el Reglamento 561/2006, las resoluciones del Ministerio y la práctica aseguradora para defender con solidez los intereses de los pasajeros afectados.