El Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Málaga ha concedido el beneficio de exoneración del pasivo insatisfecho a una empresaria que, tras cerrar su negocio de paquetería, no pudo hacer frente a las deudas acumuladas. Gracias a la aplicación de la Ley de la Segunda Oportunidad, la justicia le ha perdonado un total de 52.493 euros, al reconocer su condición de deudora de buena fe.
Un negocio afectado por la crisis y la pandemia
La emprendedora había gestionado durante años una empresa de paquetería con varios empleados y vehículos propios, colaborando con importantes compañías de transporte. Pese a su esfuerzo, el aumento del coste del combustible y el impacto de la pandemia de COVID-19 acabaron deteriorando la viabilidad del negocio.
Durante ese periodo crítico recibió por error una ayuda de la Seguridad Social de unos 8.000 euros, cantidad que destinó a pagar deudas y gastos esenciales. Sin embargo, ese ingreso fue posteriormente considerado indebido y generó un embargo sobre su nómina, al que se sumaron deudas pendientes con Hacienda derivadas de su actividad como autónoma.
Una situación de insolvencia sobrevenida
El cierre de la empresa y la imposibilidad de acceder a prestaciones por desempleo dejaron a la empresaria en una situación económica insostenible. Sin ingresos suficientes ni patrimonio para afrontar los pagos, sus obligaciones superaban los 52.000 euros, lo que la llevó al borde del colapso financiero.
Ante esta realidad, decidió acogerse al mecanismo de la Segunda Oportunidad, acreditando su buena fe y la ausencia de conductas dolosas. La magistrada del Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Málaga le concedió la exoneración total de sus deudas, liberándola así de las cargas financieras que imposibilitaban su recuperación personal y económica.
La Segunda Oportunidad como herramienta real de reinicio
El fallo evidencia que esta vía legal no solo ofrece alivio financiero, sino que también devuelve dignidad y estabilidad a quienes se ven superados por circunstancias imprevisibles, como crisis sanitarias o aumentos de costes que ponen en riesgo la continuidad de pequeños negocios.
Un nuevo comienzo tras la insolvencia
Con la resolución judicial, la empresaria malagueña podrá reconstruir su vida sin el peso de más de 52.000 euros de deuda. El caso vuelve a poner de relieve la importancia de conocer y utilizar la Ley de la Segunda Oportunidad, una herramienta cada vez más relevante para autónomos, pequeños empresarios y particulares que enfrentan situaciones de insolvencia no culpable.